SOMOS LA
MISMA GENTE #1
Por
el Día del Estudiante Universitario
Prof. Johan
Castro
El Génesis: Somos la
Misma Gente, es un concepto de carácter social que aspiro desarrollar mediante
la comunicación de mis reflexiones sobre diversas temáticas sensibles para mí
como ciudadano, a su vez es un medio para comunicar estas ideas y es una
alternativa comunicativa que aspira convertirse en un llamado de atención
permanente hacia nuestra juventud y convencer de la necesidad de crear un gran
movimiento social de la juventud venezolana. Por esto, Somos la Misma Gente busca
convertirse en una excusa para el encuentro, para el debate, para reunirnos y
organizarnos. Somos la Misma Gente es una invitación abierta a ir de la mano en
búsqueda de la verdad, a la expresión de ideas y experiencias positivas, es una
invitación a la reflexión, pero no una reflexión pasiva sino una reflexión que
motorice la acción. Es por esto, que lo que se exprese aceptará su crítica,
comentario, ideas y otorgará el derecho al lector de replicar lo que se publique.
Aceptará invitaciones a reunirnos y convocara a encontrarnos.
Sobre el Día del Estudiante
Universitario: En Venezuela se celebra cada de 21 de noviembre
el día del estudiante universitario. Actualmente, me desenvuelvo como Profesor
Universitario de la Universidad Nacional Experimental Marítima del Caribe y a
su vez como estudiante en la Maestría en Educación de la Universidad Pedagógica
Experimental Libertador. Desde mi experiencia considero que en un día como este
vale la pena arengar a los jóvenes, así que les dejo este mensaje:
Muchachos
el día del estudiante universitario no es un día común. Crecimos en una
sociedad donde este tipo de días se celebra durmiendo, bebiendo, de fiesta o en
la playa. Pero los invito a cultivar una costumbre distinta hacia la
construcción de una sociedad Bolivariana. Esta fecha debe servirnos para la reflexión,
para comprender nuestra realidad y la realidad global, como decía Freire que la
educación para que sea realmente humanista debe permitir a los ciudadanos
comprender sus realidades. Decía Alí Primera que por la muerte del Libertador
los gobernantes de la Cuarta República iban al Panteón Nacional para asegurarse
que Bolívar estuviese bien muerto, diría yo que al sistema le interesa que no
demos la importancia justa a este día para asegurarse que nuestra lucha se
enfríe. Pero heme aquí trayendo leña a lo que considero que es el lado correcto
y positivo de la lucha.
Ustedes y
yo somos contemporáneos. Ustedes y yo somos
la misma gente. Porque venimos de la misma clase, porque ninguno de ustedes
viene de cuna de oro, ninguno de ustedes es descendiente de oligarcas. Ustedes
y yo somos la misma gente porque
estamos en la misma lucha y como hermanos de clase ante estas dificultades
nuestra respuesta debe ser la unión.
Cuando digo
que estamos en la misma lucha y que somos hermanos de clase me refiero a que
ustedes y yo crecimos en condiciones similares, o en un barrio, o en el campo,
o en los sectores populares de nuestro país. Somos nietos de obreros, de
campesinos, de pescadores, de soldados. Nuestras raíces son las mismas y la
lucha de nuestras familias son las mismas. Ustedes y yo debemos tener una
historia común, debemos tener un abuelo o una abuela lejana que hizo
sacrificios para que su descendencia tuviese acceso a la educación y en forma
de cadena nuestras generaciones hicieron posible que coincidiéramos en estos
espacios. Por esto, es importante reconocernos como hermanos de clase y como
continuadores de las luchas de nuestros abuelos. Por esto, es vital reconocer
que el acceso a la educación universitaria gratuita es una conquista social
irrenunciable, si renunciamos o si fracasamos o si no lo valoramos estaríamos
vacilando y si vacilar es perdernos.
A mí lo que más me alegra de estar en
esta universidad es coincidir con chamos del interior del país, con chamos de
los andes, del oriente, del llano, de la montaña, de mis barrios caraqueños y
guaireños. Reconocer sus rasgos, sus dialectos, sus espiritualidades y sus
carencias, eso me motiva y me ha ayudado a comprender que como joven somos de
la misma clase. Me ha permitido entender el principio de igualdad bolivariana,
lo que decía el Libertador sobre que la naturaleza nos hace diferentes en
genio, fuerza, temperamento y caracteres, yo agregaría y en oportunidades, porque
no nos encontramos en las misma condiciones. Creo en una universidad que
reduzca estas desigualdades como lo ordeno el Libertador en Angostura.
Muchachos! Yo
los convoco a estar del lado positivo de esta lucha de clases, sin ser el tonto
útil de nadie, respondiendo juntos a toda batalla. Cuando decía, y digo, vamos
unidos me refiero al apoyo permanente a nuestro prójimo a que continúe en sus
estudios. Nos tocó a nosotros esta etapa de dificultades, nuestra historia nos
demuestra que las dificultades llegan como las olas, de forma periódica, pero
siempre ha sido la unión lo que nos destina a vencer. Cabe recordar la hazaña
de Ribas con los jóvenes del seminario de Santa Rosa de Lima, de la Universidad
Real de Caracas y los jóvenes de la región central que recibieron el grito que
hoy les traigo “muestren su omnipotencia, no podemos optar entre vencer o
morir, necesario es vencer”, siempre es necesario vencer.
Debemos
volver a la unidad que demostró este pueblo, el de nuestros abuelos, en los
episodios históricos del bloqueo naval de 1902, del 23 de enero de 1958,
caracazo y el 11 de abril de 2002.
Muchachos! Nos
irá mejor desde nuestra alegría que desde el pesimismo. Nos irá mejor hombro a
hombro que dispersos. Nos irá mejor caminando nuestros propios pasos, con nuestras propias ideas y con nuestras mismas manos que copiando lo ajeno.
Debemos
convencernos de nuestra lucha: la Educación Universitaria gratuita y para todos
ya es una realidad, es la conquista de la que hoy gozamos pero debemos luchar
para garantizar la calidad para las próximas generaciones, es nuestro deber.
Por esto es vital reconocernos como hermanos de lucha, de clase y la juventud
del futuro también son nuestros hermanos desde hoy.
Aunque se
vea cuesta arriba, aunque nos tocó enfrentar grandes dificultades, aunque nos tocó
este tiempo tormentoso, debemos enfrentar todo esto con nuestra alegría, con
nuestras espiritualidades y en unidad. Se los digo con Alí Primera, que en
aquella canción hermosa “La Patria es el Hombre”, iniciaba mostrando su queja
preguntando ¿Por qué me piden que cante? si me han cortado en tiritas todo el
azul de mis cielos, se han caído todititas sus estrellas por el suelo. Pero
luego nos levanta la moral diciendo: La tristeza de mi pueblo, será convertida
en fuerza pa que ya no siga enfermo de conformismo en el alma.
Entendamos,
muchachos, aún frente a las dificultades que esta y toda tristeza de nuestro
pueblo debe ser convertida en fuerza porque no es nuestra naturaleza vivir
enfermos de conformismo en el alma. Esa lucha la dieron nuestros abuelos, en
silencio, de gota a gota, de generación en generación, en cadena, hasta llegar
a nosotros quienes debemos seguir la causa.
Tenemos como
tarea reconocer los desafíos del modelo, sus perversidades, contradicciones y
errores. Nuestro sueño y derecho de una educación universitaria gratuita de
calidad tiene muchos enemigos. Entre nosotros esta la corrupción, la
mediocridad, el fraude académico, el retraso administrativo y miles más. Esto
hay que combatirlo con organización y más organización y como diría el
Libertador: con paciencia y más paciencia, con constancia y más constancia, con
trabajo y más trabajo.
Estamos en
tiempos donde nuestra gente está pariendo para sobrevivir, nuestras
universidades están pariendo para mantenerse, pero no podemos quedarnos en la
crítica y el lamento, debemos agarrar fuerza para seguir. Por eso, vital es la
unidad. Se los reitero, de nuevo con Alí, si la lucha se dispersa no habrá
victoria popular en el combate.
Vamos pues,
a la batalla diaria, con todo el esfuerzo y alegría que merece esta Patria, con
el polvo de nuestros zapatos, polvo que dejo la cabalgata de nuestros
libertadores hace 200 años. Vamos pues, juntos!, a defender las conquistas de
nuestros abuelos, juntos! A reivindicar a nuestros hermanos de clase, juntos! A
enarbolar las banderas de los Libertadores de la Patria Grande, juntos! a
avivar la esperanza de nuestro pueblo para alcanzar sus sueños carajo!
Reflexiones
para finalizar: felicito, hoy y todos los días, a los
estudiantes venezolanos por el día del estudiante universitario, pero más allá
de eso, los felicito por el compromiso de asistir a clases frente a los
problemas de transporte y de alimentación que estamos atravesando. Los llamo a
valorar sus esfuerzos y a mantenerse firme moralmente para seguir venciendo
todas las dificultades.
Quiero referirme a dos situaciones
importantes. La primera de ella, lamentablemente, es negativa porque en el día
del estudiante universitario ningún estudiante debe salir agredido por las
autoridades, sin embargo, debemos estar conscientes de la manipulación de la
información ante la guerra mediática que enfrentamos, y que ya se ha convertido
en asquerosa, que intenta mal poner la democracia venezolana. No debe ser la fuerza
bruta quien amargue la celebración de un día tan importante como este, debemos
resaltar el valor de la universidad como el espacio para la expresión de las
ideas y esto merece el respeto de todos. Incluso de los mismos estudiantes, que
no se permita el saboteo de la Educación Universitaria. No dejemos que
personajes extranjeros quieran resaltar por esta situación. Y para quienes han
hecho eco de esto y lo intentan maximizar, los invito a explicar todos los
allanamientos a la Universidad Central de Venezuela, el cierre de las escuelas técnicas
y la masacre de Tazón.
Lo segundo, es una invitación para
recolección de firmas con dos propuestas que considero pertinentes y valiosas
tanto para la sociedad venezolana como para la juventud estudiantil. Estas propuestas
con las firmas recolectadas serán consignadas ante la Asamblea Nacional
Constituyente por todo el que voluntariamente quiera hacerlo. Estas propuestas
son: la extensión de la gratuidad de nuestra educación hasta los estudios de
Postgrado, esto porque desde el año 1999 hemos experimentado de manera
constante variaciones positivas en la matrícula universitaria y esto nos ha
fortalecido como pueblo consciente, ahora gran parte de nuestra población ha
culminado al menos el pregrado universitario y adquirir como derecho la
gratuidad del postgrado universitario impulsaría la prosecución del estudio de
los venezolanos.
Como segunda propuesta, partiendo del
principio de la igualdad bolivariana, considerando un principio constitucional,
hermoso, adquirido por el pueblo venezolano desde 1999 que reza que todo
venezolano tiene derecho al libre desenvolvimiento y ejercicio de su
personalidad. Además considerando la voluntad de la Asamblea Nacional
Constituyente de constitucionalizar la Gran Misión Vivienda Venezuela. Propongo
que sea una obligación para el estado la construcción de residencias
estudiantiles a nivel nacional para que todo ciudadano venezolano pueda
movilizarse por todo el territorio nacional y se asegure tanto su acceso a la
universidad como las condiciones mínimas para poder ejercer este derecho. Esto motivaría
a nuestros jóvenes al estudio según sus vocaciones y no sería una limitante
para ellos decidir qué estudiar.
Me ofrezco, voluntariamente, a la
recolección de firmas por estas propuestas y la discusión para incorporar más
propuestas y presentar este documento ante la Asamblea Nacional Constituyente.
Un abrazo.
Att
Prof. Johan Castro
Comentarios
Publicar un comentario