SOMOS LA MISMA GENTE #2
La Guerra que Muta y los Trenes del Pueblo: La Necesidad de la Coreografía Perfecta
Prof. Johan Castro Hernández
El Espíritu: Este editorial está dedicado a todos los integrantes del sistema productivo nacional, desde el campesino, el pescador, el productor, hasta cada integrante del sistema de distribución de alimentos y, de manera especial, a los comerciantes y consumidores. Este editorial es un llamado a la unión, a la consciencia de clase y un llamado a reconocernos como la misma gente. Abordaré la problemática social relacionada con la economía familiar.
La alimentación es un derecho constitucional y una deuda social histórica que fue reivindicada en el periodo de 2003 a 2014 gracias, en gran medida, a los programas sociales para tal fin.
Desde 2014 hemos vivido un periodo de deterioro progresivo, y a veces agresivamente acelerado, de esta condición. Indicadores de esto son el bajo de talla, las dificultades para tener acceso a los alimentos que todos hemos vivido desde 2014.
Es importante recordar que para la adquisición de alimentos se hacían grandes colas y en muchas oportunidades eran pocos los productos que las personas lograban comprar. Esta situación ha sido atendida, de manera insuficiente, por el gobierno venezolano.
La primera respuesta, medianamente acertada y en consolidación, fue la creación de los Comité Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), por medio del cual millones de familias reciben artículos de primera necesidad. Si bien es cierto que este programa no atiende el 100% de la población ni es totalmente eficiente en la distribución de los alimentos, también es cierto que hay familias que, lamentablemente, depende exclusivamente del mismo debido o al desabastecimiento de ciertos rubros o su elevado precio.
Otra respuesta que se articula con la anterior tiene que ver con lo que el gobierno nacional ha llamado acupuntura de las divisas que busca optimizar la utilización de divisas para la importación de alimentos. Esto lo notamos concretamente en los alimentos que se suministran a través del CLAP.
Por otra parte, parte de las divisas se han empleado para recuperar la producción nacional que se había visto afectada por la política importadora cancerígena heredada que arrastra la nación desde el siglo XX. Esto es importante destacarlo, se pueden evidenciar pequeñas victorias en este sentido al ver mayor cantidad de alimentos distribuidos por los CLAP que son producción nacional. Además del abastecimiento suficiente de verduras, hortalizas y huevos. También se ha evidenciado por temporadas el abastecimiento suficiente de carnes.
Es evidente que la alimentación del venezolano ha sido afectada y golpeada gravemente quedando mucho por hacer hasta el restablecimiento de las condiciones de vida digna.
Ahora bien, el nombre de este editorial trata de mostrar cómo va respondiendo nuestro pueblo a este grave problema que se ha caracterizado por: desabastecimiento, acaparamiento, inflación y especulación. Hemos asumido el concepto de guerra cuando alguno o todos estos elementos son alterados de manera política para causar estragos en la población, desestabilizar la paz política y la salud mental de nuestro pueblo induciendo a decisiones políticas basadas en la inmediatez y el simplismo.
Recordemos que la arepa es, aparte del alimento más consumido por los venezolanos, un símbolo de nuestra cultura por tanto tiene enorme relevancia para los venezolanos. Es clave recordar que en 2014 y 2015 hubo gran desabastecimiento de la harina de maíz, así como acaparamiento y especulación de este rubro. Este era el producto más cotizado y la mayor razón para hacer colas. Sin embargo, cuando el pueblo reconoció que la harina de maíz era usada como un instrumento de guerra, se moviliza al consumo de pan como alternativa a la arepa.
Introduciré el concepto de tren dentro de este concepto. Un tren es el medio por el cual transita el pueblo para la satisfacción, en la medida de lo posible, de sus necesidades.
La harina de maíz es el tren de preferencia del pueblo venezolano para su desayuno y su cena. En este caso hubo un salto de tren al pan. Pero la guerra también muto porque afecto la distribución del trigo panadero y la importación del mismo. Posterior a esto el pueblo comenzó a hallar alternativas en otros rubros para hacer arepas. Por ejemplo: a base de yuca, plátano, papas, batata, etc.
Cuando el pueblo comenzó a utilizar esta, enorme, diversidad de trenes ceso la guerra a la arepa. Ha cesado la guerra del pan.
Sin embargo, hay graves, muy graves, problemas para acceder a la carne, de res, porcina o de pollo, si bien es cierto que se ha ido subsanando el problema de abastecimiento sus precios son inaccesible para el venezolano común.
A finales del año anterior y comienzo de este vimos un aumento del consumo de huevos como alternativa a las carnes. Este tren parece estar llegando a su estación final ya que desde el 4 de enero, fecha de la declaración del autodenominado grupo de Lima, se ha incrementado su precio de venta al público de manera alborotada. Todo esto a raíz del incremento del valor del dólar paralelo el cual es el mayor instrumento de la guerra.
Esto llevará al pueblo a saltar de tren.
Pero hay que considerar que el consumidor es sólo el último eslabón de la cadena de distribución de alimentos.
El eslabón inmediatamente superior es el de los comerciantes informales u organizados en mercados locales o en establecimientos de venta al detal.
Estos comerciantes, en muchas oportunidades se vuelven en el primer y principal victimario del pueblo. Pero ellos también, en otras ocasiones, son víctimas del mercado especulador que eleva los precios asumiendo como regla la variación del dólar paralelo. Pero únicamente cuando esta variación es a la alza, lo que los vuelve en contribuyentes de la guerra.
Ellos también deben aprender a cambiar de tren cada vez que la variación de los precios sean usados como instrumento de la guerra para llevar los alimentos al pueblo, para proteger su inversión y desmarcarse de la guerra. Los comerciantes deben entender su papel estratégico para superar esta guerra porque lo peligroso es que de no hacerlo se convierten en victimarios de los sectores más vulnerables de manera indirecta e inocente.
Es por esto, que desde espacio se promueve la idea de la coreografía perfecta por la alimentación del pueblo para dar pasos definitivos hacia la desarticulación de la guerra.
Debemos para ello reconocer que somos la misma gente, que los asalariados de este país, los pequeños y medianos comerciantes deben aliarse en las victorias diarias hasta garantizar la alimentación ideal.
Somos la Misma Gente: los comerciantes, pequeños y medianos, deben reconocer en el asalariado a su hermano de clase, a su igual. Lo contrario supondría, la tesis, de que los comerciantes pertenecen a una clase superior, el imaginario de la clase media. La clase media, en la lógica del capital, es aquella con mayor estabilidad económica pero siempre tiene el deseo, o fantasía, de pertenecer a clase alta. Esta idea, de la clase media, que crea la ilusión de poder pertenecer a la clase alta es lo que crea el llamado síndrome de Doña Florinda. Ustedes y yo recordarán la serie cómica llamada el Chavo del 8, que por cierto es una serie muy rica desde el punto de vista de la crítica social, en esta serie los personajes viven en una vecindad: se encuentra el dueño de la vecindad y entre sus inquilinos esta un desempleado y una señora que vive de una pensión. Esta es Doña Florinda. Doña Florinda se muestra como una señora de clase “superior”, en su actitud, con respecto a los demás integrantes de la vecindad. Sin embargo, en ningún capítulo se observa una mejoría en su vestimenta o en la condición de su vivienda. Ella representa a esa ilusión de la clase media. Yo considero prudente que los pequeños y medianos comerciantes comprendan que los consumidores y ellos son hermanos de clase. Vivimos en los mismos sectores populares, tenemos los mismos medios de transporte y las mismas dificultades.
La Coreografía Perfecta: esta propuesta amerita el concurso de todos, el esfuerzo de todos por no pasarse de la raya, sabemos que el precio del dolar paralelo influye en el aumento de los precios, sabemos también que su desorden racional se debe a las situaciones políticas y es el principal instrumento de la guerra. Bastaría ver lo ocurrido en los últimos días y preguntar: ¿Qué subió primero? ¿El dolar paralelo, los precios o los suelos? ¿Realmente el aumento de sueldos es razón de que aumenten los precios? ¿O el aumento de sueltos es una medida para compensar?
La coreografía perfecta es una necesidad ya que los comerciantes tendrían en sus establecimientos productos de alta rotación y de precios estables pero además el pueblo obtendría alternativas alimenticias para satisfacer sus necesidades alimenticias. Es obvio que esta tarea no es fácil. Una necesidad de esto es la existencia de una red de información oportuna y eficiente. Dentro de las tareas que podemos cumplir los ciudadanos comunes esta crear una plataforma informativa para determinar nuevos trenes. Una tarea de los comerciantes es determinar productos que tengan precios estables con los cuales surtir sus establecimientos e informar masivamente a sus potenciales clientes, de manera que tenga alta rotación y posibilidad de reponer su inventario.
Esta coreografía debería implicar tanto a pequeños comerciantes, como a los medianos y a los organizados en mercados municipales y locales. Debe existir un observatorio local de los precios que sirva como una poderosa herramienta comunicacional en la coordinación de esta coreografía. De no ser posible, la organización popular debe tomar la vanguardia informativa de manera que vayamos venciendo unidos y progresivamente la guerra.
Los Medios Electrónicos de Pago: las personas que acuden a los mercados y establecimientos conocen de los problemas existentes para hacer los pagos por punto de venta. Los pequeños comerciantes conocen las dificultades para la adquisición de los equipos de punto de venta. Conocemos la existencia de comerciantes que se aprovechan de estas dificultades para alquilar estos equipos ganando grandes comisiones que merman la ganancia de estos comerciantes. Si un pequeño o mediano comerciante no posee un punto de venta podría verse en la obligación de alquilar uno ya que la mayoría de las compras que hacen al detal sus clientes las pagan por este medio. Al aceptar un alquiler esta cediendo parte de su ganancia a aquel que se lo alquile y su "mecanismo de defensa" es aumentar los precios. Este es otro elemento de distorsión de la economía familiar del que no todos están informados.
A esta problemática el gobierno nacional por medio de CANTV creo la plataforma: Billetera Movil. El uso masivo de esta herramienta será otro golpe a la guerra. Con esta herramienta, los compradores podrán pagar por medio del carnet de la patria que pueden recargar por el sistema Patria y por la banca electrónica. Una de las principales ventaja es que no cobran comisiones, ni al comprador ni al vendedor, y además los vendedores podrán transferir su dinero a sus cuentas bancarias para poder movilizarlo ese mismo día.
Una tarea a la que estamos llamados todos es al uso masivo de esta plataforma. La juventud debe estar a la vanguardia de este cambio tecnológico, a modo de crear el ecosistema para este, sus tareas son de enseñar en sus comunidades a como utilizarla. La organización popular debe promover su uso en los establecimientos y mercados municipales.
Reflexiones Finales: el llamado, una vez más, es a la unión. A reconocernos como la misma gente, a desprendernos del concepto de clase media y hermanarnos como clase obrera y profesional para una vida digna juntos. No sigamos esperando soluciones inmediatas, comencemos juntos a construir las nuestras. Seamos capaces de lograrlo aplicando todo el conocimiento que tenemos, vamos juntos, vamos a comunicarnos, vamos a ayudarnos. Vayamos a entender al mercado, seamos eficientes en la comunicación para organizar la coreografía perfecta, para tomar el tren adecuado rumbo a la Victoria Siempre.
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